Ejemplo de viaje con Interrail

Vicky Robinson planeó un viaje con Interrail de 1 mes para descubrir la magia de Europa. Empezando con el Eurostar hacia París y cambiando de tren a tren, recorrió Francia, Bélgica, los Países Bajos, Alemania, Suiza, Italia y Grecia. Una aventura que jamás olvidará.

Vicky viajó con un Interrail Global Pass joven de 2.a clase válido durante 1 mes. Este pase puede utilizarse para viajes en tren por los 30 países participantes.

"Conocí a personas maravillosas y viví experiencias fantásticas. Definitivamente, ¡quiero volver a hacerlo!"

Descubrir las principales ciudades de Europa

Tras haber pasado gran parte de su año sabático viajando por Asia y Australia, Vicky decidió que era hora de descubrir destinos más cercanos a su casa. "Quiero visitar las ciudades principales y más conocidas de Europa como París, Ámsterdam, Milán y Roma, y disfrutar de algunas vistas clásicas".

 

"Pronto me di cuenta de que viajar con Interrail era la forma ideal de moverse", explica Vicky. "Con un pase pude subir directamente a la mayoría de los trenes (algunos trenes requieren reserva o suplemento) y aunque tenía una ligera idea de adónde quería ir, tenía la libertad para ser espontánea. Conseguí algo de información en Interrail, incluida la guía de tendencias de Interrail, que enumeraba montones de festivales y eventos que se celebraban en Europa, por lo que intenté planificar mi ruta y mis horarios a partir de ahí, así como realizar paradas en las ciudades que quería ver".

La ruta de Vicky

 
Torre Eiffel, París
Torre Eiffel, París

A París y Ámsterdam

Vicky empezó el viaje en Londres, donde cogió el Eurostar hacia París para pasar unos días recorriendo, haciendo compras y visitando todos los sitios turísticos típicos como la Torre Eiffel, el Barrio Latino y los Campos Elíseos.

Desde París había un trayecto de sólo 2 horas y media hasta Brujas antes de dirigirse a Ámsterdam. Por supuesto que esta ciudad es famosa por su Barrio Rojo, pero también hay muchas otras cosas para hacer y ver, como la Casa de Ana Frank, que resultó muy conmovedora para Vicky. También fue a Parkpop, el festival de pop más importante de Europa, que tiene lugar en La Haya.

 
Castillo de Neuschwanstein, Füssen, Alemania
Castillo de Neuschwanstein, Füssen, Alemania

Disfrutar de Berlín y Múnich

Desde Ámsterdam cogió un tren nocturno que la llevó a una de las ciudades más emocionantes de Europa: Berlín. Después fue a Múnich. "Llegué demasiado pronto para el Oktoberfest, ¡pero me las arreglé para probar una gran cantidad de cerveza bávara! Me recuperé de la resaca de cerveza en un viaje corto en tren a través de las montañas bávaras hacia el famoso castillo de ensueño de Neuschwanstein. Se dice que allí era donde Walt Disney buscaba inspiración".

 
Vista desde el Wilhelm Tell Express
Vista desde el Wilhelm Tell Express

Paseos panorámicos por Austria

Una vez en dirección a Austria, Vicky visitó Salzburgo (donde se filmó Sonrisas y lágrimas) y luego, atravesando el imponente paisaje de los Alpes, llegó al festival de Zúrich. Desde aquí había un trayecto corto a las orillas del lago de Lucerna. "Aquí es donde viví uno de los viajes en tren más impresionantes", recuerda Vicky. "Cogí el Wilhelm-Tell Express*, que empieza en un barco de vapor en el lago y termina con un viaje en tren a Lugano que atraviesa un barranco".
 

*Este tren dejó de funcionar en diciembre de 2016.

 

Los titulares del pase Interrail disfrutan de una tarifa económica en esta ruta en tren panorámico.

 
El Coliseo, Roma
El Coliseo, Roma

Impresionada por Italia

El siguiente paso en el viaje de Vicky fue Italia. "Estuve casi 2 semanas viajando por esta parte de Europa, de Milán a Venecia y luego a la Toscana, Florencia y Siena. Después fui a Roma, que se convirtió en una de mis ciudades favoritas porque había muchas cosas que ver, incluyendo el Coliseo y la Ciudad del Vaticano".

Puerto de Patras
Puerto de Patras

Tesoros griegos

Desde Bari, Vicky cogió el Superfast Ferry a Patras en Grecia para el trayecto final de su viaje. A sólo 2 horas en ferry está Olimpia, donde se originaron los Juegos Olímpicos. Después llegó a Corinto donde, tras visitar las antiguas ruinas, la valiente Vicky decidió hacer puenting en un canal de 3000 años de antigüedad: "este fue uno de los puntos fuertes del viaje; ¡escalofriante, pero apasionante!". Vicky pasó los últimos días en Atenas, donde no se perdió una visita a la Acrópolis.

 

Los viajeros de Interrail pagan sólo un pequeño recargo para viajar en este ferry.

¡Para repetir!

"Volver a casa en avión desde Atenas fue raro, ya me había acostumbrado a coger el tren. Al mirar por la ventana y ver solamente nubes supe que había elegido el viaje indicado. Pude ver muchos paisajes con sólo sentarme en el tren y mirar por la ventana. Conocí personas maravillosas y viví experiencias fantásticas. Definitivamente quiero volver a hacerlo, tal vez el próximo año, y visitar parte de Europa del Este".

 

El viaje de Vicky


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